La presidenta argentina afirmó que "la disparada en los precios
de los alimentos, pone en riesgo la mesa de los hombres y mujeres de nuestros
pueblos" y alertó sobre maniobras speculative al asegurar que "los señores de la
timba financiera han pasado a la timba de los alimentos", y recordó que "decían
que la soja no iba a llegar a 600 dólares" por tonelada "y ya está en
590".
Cristina Fernández de Kirchner recordó que la crisis alimentaria
mundial se remonta a mediados del año pasado y la vinculó a la crisis financiera
y crediticia internacional, que se fue trasladó al sector
alimentario.
"Es la economía casino, la economía especulativa, que
transfirió la crisis del crédito a los alimentos" afirmó, recurriendo a la
expresión regional "timba" para ejemplificar su analogía.
En referencia
a las negociaciones en la ronda de Doha, Fernández de Kirchner sostuvo que "no
hay que tener clichés ideológicos, sino simplemente negociar en términos de
ventaja, calidad de vida y trabajo para nuestros representados".
"Antes
estos eran problemas de la macroeconomía, con endeudamientos y otros temas, pero
hoy afecta directamente a hombres de carne y hueso, en los precios de la carne,
el pan y la leche" dijo la presidenta argentina desde Tucumán, donde se celebra
la XXXV cumbre de presidentes del Mercosur.
La mandataria argentina
explicó que "el proceso de integración tiene una necesidad de carácter
estratégico en defensa de nuestros recursos"
Luego de tocar el tema de
los alimentos, la Presidenta calificó de "inadmisible" la iniciativa en contra
de los inmigrantes aprobada por la Unión Europea, de quien recordó que "nos
remiten a épocas de xenofobia".
Cristina Fernández deKirchner preside
la ceremonia de apertura de las deliberaciones de los mandatarios de la región,
a la que asisten el presidente brasileño Lula da Silva, el venezolano Hugo
Chávez, el uruguayo Tabaré Vázquez, la chilena Michelle Bachelet, el boliviano
Evo Morales y un representante del Paraguay.
La mandataria argentina
comentó que "vamos a tener una jornada de debate y discusión muy
fructifera".
"Cuando asumí el 10 de diciembre del año pasado la
presidencia pro tempore el Mercosur anticipé que los temas más graves serían los
de los alimentos y la energía. Nunca pensé que esto se iba a agravar tan rápido
y con tanta profundidad en el escenario internacional", afirmó .
La jefa
de Estado aregntina se dirigió al resto de los asistentes a la cumbre y dijo que
"no solamente hay que considerar las condiciones o variables macroeconómicas" en
la toma de decisiones.
"Esas condiciones tienen efectos concretos sobre
la calidad de vida de nuestros ciudadanos y la posibilidad de acceder a los
alimentos básicos", advirtió Fernández de Kircher.
Además destacó las
oportunidades que resurgen en la región a causa de la situación mundial de la
energía y los alimentos.
Esta mañana, la presidenta argentina se reunió
con su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva, para tratar el tema de las
retenciones que involucran a ambos países.
El encuentro se realizó en el
hotel Catalinas Park en Tucumán y, aunque no han transcended mayores detalles de
la reunión, no se descarta que Lula da Silva haya aprovechado el contacto a
solas para plantearle a la Presidenta sus quejas por las restricciones
argentinas a las ventas externas de trigo.
Tampoco se descarta que, del
lado argentino, se haya planteado el tema de la escasez energética. En este
contexto, se especuó en las últimas horas con la posibilidad de que la jefa de
Estado le pidiera al brasileño que le asegure una mayor provisión energética y a
mejor precio. En las últimas horas se supo también que otro de los puntos en la
agenda de Lula es el tratamiento de su necesidad de acelerar el proyecto de
construcción de la hidroeléctrica Garabí, sobre el río Uruguay.